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MUNDO FRUTA
No existe nada más exquisito, agradable
y digestivo que la fruta fresca, un alimento recomendable tanto
desde el punto de vista de la salud como desde la perspectiva estética,
según la cual los alimentos nos entran, en primer lugar,
por los ojos.
La fruta es rica en vitaminas, fibra y sales minerales y, con sus
infinitos colores, olores y sabores, constituye el complemento ideal
para cualquier comida.
Pero la fruta también se puede tomar en forma de zumos, como
los de Lambda, que representan el logro de un proceso tan ambicioso
como la síntesis de una esencia.
Descubrir el néctar de las cosas es robarles un poco el alma,
si es que la tuvieran.
No transformemos, por el momento, su composición, vayamos
antes con el producto en su estado natural, es decir, la fruta en
sí misma, uno de los tesoros de cualquier despensa, ya que
pone en funcionamiento todos los sentidos y nos seduce con sus aromas
sugerentes y sus indefinibles matices, proporcionando sabores indescriptibles,
que son a la vez dulces y ácidos, y también suaves
consistencias.
Además, cuando descubrimos las
inmensas posibilidades de transformación de las diferentes
variedades, surge un universo de sensaciones que nos permite acceder
a una experiencia siempre agradable, que casi siempre nos parece
nueva.
La mejor manera de comer fruta es al natural: pelada, sin pelar,
cortada en trozos, en gajos o, simplemente, dándole un mordisco
a cualquier hora del día o de la noche.
De hecho, los especialistas en Nutrición recomiendan empezar
el día comiendo fruta fresca con el fin de preparar el organismo;
en este sentido, cada día aumenta el consumo de néctares
y zumos. Hay variedades que incluso se pueden comer con cáscara
y resultan así más nutritivas y saludables y, en cualquier
caso y de cualuier forma, paladearlas resulta simplemente un placer.
La fruta se presta a infinidad de usos en la cocina y además
forma parte de algunos tratamientos de belleza, pues es la base
de diversos productos, como mascarillas relajantes y tonificantes.
Sobre todo, resulta muy beneficiosa desde el punto de vista de la
salud. Además, un gran frutero o un centro de frutas cosntituye
siempre un bonito adorno para el comedor. Para elaborarlo, lo mejor
es buscar las piezas más maduras y de color más bello.
Combinándolas al azar, con imaginación y un poco de
sentido artístico, se obtiene toda una sinfonía de
formas y colores.
La fruta nos proporciona la posibilidad de introducir la creatividad
en la cocina y ampliar las posibilidades de elaboración y
presentación de nuestros platos, incorporándose a
nuestra dieta diaria como un alimento indispensable que contribuye
a mejorar nuestra calidad de vida. Cocinar con fruta es incorporar
a los fogones agradables texturas, aromas, sabores y colores.
Llegados a este punto es hora de afirmar que una de las formulas
más deliciosas para disfrutarla es tomarla en forma de zumo,
néctar o jugo, que representan su verdadera esencia. ese
líquido que se extrae de las frutas "exprimiéndolas
o majándolas" (según la definición de
la Real Académia de la Lengua) y que está definido
con precisión a través de una directiva de la Unión
Europea, resulta una alternativa nutricionalmente muy saludable,
como va a poderse comprobar en estas páginas, una apasionante
aproximación a este mundo cromático y muy atractivo
que, no en balde, tiene a los niños entre sus principales
y más entusiastas seguidores.
Rafael Anson
Presidente de la Academia Española de Gastronomía
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