Originaria de Brasil, esta fruta
también conocida como fruta de la pasión o granadilla,
se cultiva en todos los países tropicales y subtropicales.
Es pequeña, tiene la piel de color marrón-violeta
y su carne de consistencia gelatinosa y sabor ácido encierra
unas semillas de color marrón. Cuando está madura
la piel se arruga y se vuelve de color pardo. Contiene 9 g de
azúcares, 2 g de proteínas, muy pocas grasas, y
7 g de fibras presentes, sobre todo, en las semillas. Contiene
un poco de hierro (0,8 mg), magnesio (30 mg) y bastante potasio
(240 mg), y es rica en betacarotenos (600 mcg), vitamina C (25
mg), y ácido cítrico, y con buen contenido en vitamina
E. Es calórica, pues aporta unas 702 calorías.
Cómo prevenir y curar con maracuyá
La elevada presencia de betacaroteno,
las cantidades notables de vitamina C y E, y las fibras que aporta
le hacen figurar entre las frutas-salud: energética, remineralizante
y diurética, es utilizada en América del Sur contra
los dolores intestinales.
Doctor Jesús Llona Larrauri
Real Academia de Medicina del País Vasco