Unos sitúan su origen en
Asia central y otros desde Europa Central al mar Caspio. En la
Edad Media se consumían apenas media docena de especies
de peras diferentes y, actualmente, se conocen tres mil variedades
–aunque en la práctica se limitan a la pera común,
la de cuello largo y la redonda–. Aporta 12 g de azúcares,
sobre todo fructosa, indicios de proteínas y grasas, fibras
(2 g), y un poco de calcio, hierro, magnesio y algo más
de potasio (130 mg). Contiene betacarotenos (60 mcg), vitaminas
del grupo B y ácido fólico, C (5 mg) y E, con unas
50 calorías.
Cómo prevenir y curar con pera
contiene pequeñas cantidades
de las tres vitaminas antioxidantes, por lo que debe considerarse
una fruta-salud: diurética, remineralizante, laxante suave
cuando está madura, unos pocos ácidos orgánicos
(menos que la manzana), y se opone a la influencia acidificante
de ciertos alimentos (alcohol, grasas, etcétera).
Doctor Jesús Llona Larrauri
Real Academia de Medicina del País Vasco