Es el fruto de una planta herbácea
originaria de América del Sur, descubierta por Cristobal
Colón en sus viajes. En 1548 comenzó su cultivo
en Madagascar, luego en la India y, actualmente, en todas las
zonas tropicales de la Tierra. Contiene entre 11 y 15 g de azúcares
según su estado de madurez, apenas grasas y proteínas
y bastantes fibras (1 g), con un valor medio en potasio (100 mg),
poco calcio, hierro, magnesio y es rica en manganeso y yodo. Aporta
betacarotenos (30 mcg), vitamina C (25 mg) y E, y vitaminas del
grupo B, con unas 60 calorías. En estado fresco es muy
beneficiosa para la digestión por la presencia en su jugo
de una enzima llamada bromelina que facilita la hidrólisis
de las proteínas. Además, la bromelina se ha mostrado
como una maravilla que inhibe la coagulación sanguínea
y, con ello, mejora la circulación.
Cómo prevenir y curar con piña
La presencia en cantidades pequeñas
de las tres vitaminas antioxidantes hace que figure entre los
frutos-salud: remineralizante, facilita la digestión, ligeramente
laxante y normaliza las funciones intestinales, y es activadora
de las funciones pancreáticas.
Doctor Jesús Llona Larrauri
Real Academia de Medicina del País Vasco