Es una hortaliza muy popular
en la cocina, famosa por divulgarla Bugs Bunny, conocida mejor
en los últimos tiempos porque los científicos han
confirmado sus extraordinarias cualidades para la salud. Apenas
aporta 30 calorías, 7 g de azúcares de índice
glicémico elevado, menos de 1 g de proteínas y muy
pocas grasas. Es rica en potasio (300 mg), calcio (30 mg), pobre
en magnesio (10 mg) y en hierro (0,3 mg) y contiene mucho selenio,
el oligoelemento más importante para el sistema inmunitario
y muchas fibras (2,5 g); el pigmento betacaroteno o provitamina
A que contiene es el responsablede su color anaranjado, y posee
el récord mundial de vitamina A, unas 28.000 U.I., (cien
veces más que las alcachofas y 200 que la coliflor), vitaminas
del grupo B sobre todo ácido fólico, vitamina C
y E. La provitamina A, al ser una vitamina liposoluble, se digiere
como una grasa y se transforma en el hígado en vitamina
A. Existen estrictas contraindicaciones para el consumo de vitamina
A, sin embargo se pueden comer cuantas zanahorias se deseen porque
la provitamina en exceso se elimina por la orina. También
contiene importantes cantidades de vitamina E y diversas del grupo
B, como B3 y B6, y ácido fólico.
Cómo prevenir y curar con zanahorias
La presencia de una enorme cantidad
de betacarotenos con sus propiedades antioxidantes, fibras, minerales
y de una cantidad modesta de vitaminas C y E, hacen que se le
deba considerar una de las hortalizas-salud más interesantes;
hace bajar el colesterol sanguíneo gracias a sus pectinas;
es energética y remineralizante; es interesante en ciertas
anemias por su riqueza en ácido fólico (vitamina
B9); ayuda a eliminar el ácido úrico y es útil
a los gotosos; favorece el crecimiento de cabello y uñas;
embellece la piel; mejora la visión nocturna por su riqueza
en vitamina A y refuerza el sistema inmunitario.
Doctor Jesús Llona Larrauri
Real Academia de Medicina del País Vasco