| El melocotón
(Prunus Persica) es supuestamente un fruto originario de
China aunque algunos lo sitúen en Etiopía. Desde China
se trasladó a Japón, donde la referencia a este fruto
y cultivo se restablecen desde hace ya más de 3.000 años.
Desde Oriente, siempre por medio de las antiguas rutas comerciales
establecidas entre los persas, mongoles y chinos, llegó a
las tierras de Persia de las que tomó su nombre. Se atribuye
a Alejandro Magno su descubrimiento para Occidente y su introducción
en Grecia (330 a.C.), recibiendo en esta zona del Mediterráneo
el nombre de Fruta Persica. Parece que llegó a España
a través de los romanos.
Luego, durante la Edad Media, su cultivo se extendió por
toda Europa. Ya en la época de Luis XIV fue bastante utilizado
por sus reposteros, proporcionando verdaderos manjares.
En el siglo XIX ya existía un cultivo en expansión
sobre todo en países mediterráneos como España,
Italia, Grecia y Turquía.
En la elaboración de los néctares de melocotón
de Lambda utilizamos melocotones de las principales regiones españolas
productoras como Aragón, Cataluña y Murcia. Existen
múltiples variedades entre las que detacan: Catherina, Suney,
Federica, Romea. Las variedades Sudanell y San Lorenzo ocupan buena
parte de la elección de Lambda, pues se trata de melocotones
de piel aterciopelada de carne amarilla, jugosa y perfumada.
La cosecha en Europa tiene lugar entre finales de mayo y mediados
de septiembre.
También tienen buenas utilidades los aceites que se extraen
de los huesos triturados para los dolores de oído y su fermento
se utiliza en el alivio de los síntomas de las hemorroides
y los herpes.
LAS FRUTAS:
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