| La uva (Vitis
Vinifera) es, sin duda, no por su relación con el vino,
sino por sí misma, una de las frutas con mayores propiedades
nutricionales.
Los orígenes de la vid se establecen entre Asia Central y
Europa, donde existía ya en la época terciaria y cuaternaria.
Sus procesos de prensado, fermentación y posterior transformación
en vino eran conocidos desde la antigua India hasta Egipto, Galicia
y España. Los hebreos decían que fue Noé quien
primero cultivó la vid.
Como es de entender, tanto el vino como la uva se han utilizado
en diversos ritos y costumbres. La uva, posee además de su
sabor agradable, un importante contenido en glucosa, un gran conjunto
de compuestos aromáticos, ácido tartárico libre,
ácido málico y bastantes minerales. Pero es, sin duda,
su función limpiadora la que hoy en día se descubre
además de la nutritiva: proporciona protección contra
enfermedades y posee una función regenerativa en el organismo.
Algunos autores se refieren a ella como una sustancia similar a
la leche materna y afirman: "es como una leche vegetal".
Hoy en día sabemos más sobre los beneficios que la
uva aporta a nuestro organismo, ya que contiene un agua que es fisiológicamente
pura y regenera nuestra sangre. Su riqueza en azúcares es
perfectamente asimilable por nuestro cuerpo, proporcionándole
un componente nutricional importante, pero es, además, por
su contenido en polifenoles, bioflavonoides y minerales lo que nos
ayuda a protegernos frente a enfermedades y en procesos depurativos
del organismo.
Lambda ofrece en su zumo de uva ecológico una apuesta por
la nueva agricultura, aquella que no sólo protege nuestro
cuerpo sino que, además, protege el medio en que nos alimentamos
y vivimos.
LAS FRUTAS:
ORÍGENES Y CURIOSIDADES |